Aaron Boone explota en Tampa y los Yankees se hunden en una crisis sin fondo
El manager de Yankees fue expulsado junto a su coach Brad Ausmus en la sexta entrada, mientras los Bombarderos caían 3-0 ante Tampa Bay y extendían una racha de 11 derrotas en 13 juegos.
La paciencia se agotó en el Tropicana Field. Aaron Boone, manager de los New York Yankees, vivió este miércoles su tercera expulsión de la temporada tras un airado reclamo al umpire principal Doug Eddings durante la sexta entrada del duelo que los Yankees terminaron perdiendo 3-0 frente a los Tampa Bay Rays.
La mecha se encendió después de una jugada de doble play que combinó un ponche de Paul Goldschmidt frente al abridor Shane McClanahan y un corredor, José Caballero, atrapado en intento de robo de segunda base. Según relataron miembros del cuerpo técnico neoyorquino, el ampáyer no habría concedido el tiempo suficiente para que el equipo evaluara si convenía retar la decisión con apoyo de la repetición instantánea.
El coach de banca prendió la mecha
Brad Ausmus, coach de banca de los Yankees, fue el primero en perder la calma y recibir la expulsión de Eddings. Boone salió de la dugout para respaldar a su auxiliar y apenas unos segundos bastaron para que el umpire lo mandara también a las regaderas. Las cámaras captaron al manager vociferando mientras se alejaba del diamante, convertido en portavoz de una frustración colectiva que ya huele a crisis profunda en el Bronx.
El desahogo, sin embargo, no cambió la historia. Los Yankees cayeron por tercera ocasión en sus últimos cuatro compromisos y ampliaron a once la cuenta de derrotas en apenas trece juegos, una cuesta abajo que amenaza con dinamitar la temporada del conjunto más mediático de las Grandes Ligas.
Goldschmidt, el rostro del slump
Si hay un símbolo del bache neoyorquino, ese es Paul Goldschmidt. El veterano primera base atraviesa un slump de pesadilla: batea de 33-0 en sus últimos turnos, una cifra que desnuda la pobreza ofensiva de un equipo que en este tramo ha producido la menor cantidad de carreras en todo el beisbol de las Grandes Ligas, apenas 38 anotaciones en el periodo.
- 3 expulsiones ha sufrido Aaron Boone en la presente campaña.
- 11 derrotas en 13 juegos es el saldo reciente de los Yankees.
- 38 carreras anotadas los convierten en el peor equipo ofensivo en ese lapso.
Un tramo que asusta
El calendario no ofrece respiro. Los Yankees, que habían llegado a julio como contendientes serios en el Este de la Liga Americana, ahora ven cómo su posición se reduce juego a juego y la presión sobre Boone crece en cada conferencia de prensa. La exigencia desde la tribuna en el Bronx es evidente y la paciencia dentro de la organización empieza a agotarse.
La postal de Boone caminando hacia el túnel mientras el público de Tampa celebraba se volvió una imagen incómoda para una franquicia acostumbrada a pelear por el banderín. El reto inmediato para el manager y su cuerpo técnico es claro: revertir la inercia antes de que la temporada se les escape de las manos.
El próximo compromiso de los Yankees será este jueves en el mismo Tropicana Field, donde buscarán cortar la racha negativa antes de regresar a casa. Lo que ocurra en ese duelo podría marcar el rumbo del dugout neoyorquino para lo que resta de la campaña.