Acusan a Samsung y rivales de orquestar la crisis que encareció tu RAM y SSD
Samsung, SK Hynix y Micron enfrentan una demanda colectiva en EU que los acusa de recortar producción de memorias DDR3 y DDR4 para enfocarse en chips de IA, causando escasez artificial y alzas de precios.
Comprar una computadora nueva o cambiar la RAM se volvió un dolor de cabeza que muchos mexicanos conocen bien. El precio no para de subir, y una demanda colectiva presentada en Estados Unidos señala directamente a los responsables: Samsung, SK Hynix y Micron, los tres gigantes que controlan prácticamente toda la fabricación de memorias del planeta.
La acción legal, reportada por Law360, acusa a las tres compañías de haber recortado a propósito la producción de memorias DDR3 y DDR4 —las que están en cualquier laptop, PC de escritorio o consola— para redirigir sus fábricas hacia memorias HBM, los chips premium que demandan los centros de datos de inteligencia artificial.
El movimiento que cambió el mercado
La teoría de la demanda no es ligera. Los abogados argumentan que las tres firmas habrían actuado como un bloque coordinado. En un mercado competitivo normal, explican, una subida repentina de precios debería haber provocado que alguno de los productores aprovechara el momento para fabricar más memoria convencional y ganar clientes. Esa competencia habría moderado el alza.
Pero eso nunca ocurrió. Los tres recortaron producción al mismo tiempo y en la misma dirección. Para los demandantes, eso no parece una coincidencia: parece un plan.
Las cifras detrás del oligopolio
- Entre las tres compañías cubren cerca del 95% de la producción mundial de DRAM.
- Construir una planta nueva de fabricación cuesta decenas de miles de millones de dólares.
- Toma años levantar una fábrica desde cero y ponerla a operar.
Esa estructura, argumentan los demandantes, convierte al mercado en un oligopolio de facto donde la competencia real es prácticamente imposible. Pocos jugadores, márgenes altos y nadie que pueda entrar a romper el esquema.
La IA dejó pagando la cuenta al consumidor
El auge de la inteligencia artificial disparó la demanda de memorias especializadas. Meses de cobertura informativa en distintos medios atribuyeron el alza de precios a ese auge. Esta demanda añade un dato más turbio: la escasez no habría sido inevitable, habría sido inducida.
Hace apenas unos días, Lenovo advirtió que la situación no mejorará antes de 2030. La pregunta que deja esta demanda es si esa "nueva normalidad" fue diseñada en alguna sala de juntas.
¿Qué sigue?
El caso se encuentra en sus primeras etapas en un tribunal de Estados Unidos. Las firmas involucradas han rechazado previamente las acusaciones de prácticas coordinadas. Si un juez determina que hubo conducta ilegal concertada, las consecuencias podrían sentirse del otro lado del mundo: en las tiendas de México donde armar una PC decente cuesta cada vez más.
Mientras tanto, los fabricantes de equipos observan con lupa. La decisión no solo pondría en juego indemnizaciones millonarias: podría redefinir las reglas del mercado de memorias para los próximos diez años.