La Raíz.

Adiós al rollo libre: CDMX pone en jaque a los scooters eléctricos con placas y multas

Desde el 1 de julio, los scooters que superen 25 km/h deberán portar placas, registro y distintivo eléctrico, o enfrentar multas que arrancan en $1,100. Hay plazo hasta el 20 de noviembre para regularizarse.

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El fin de la era anónima sobre ruedas

Para miles de capitalinos, el scooter eléctrico se convirtió en el héroe silencioso de los traslados diarios: barato, ágil, escurridizo entre el tráfico infernal de la Ciudad de México. Pero esa etapa dorada llega a su fin. A partir del 1 de julio, una reforma a la Ley de Movilidad cambia las reglas del juego y borra de un plumazo la frontera difusa entre bicicleta y vehículo motorizado.

La decisión oficial es tajante: si tu scooter eléctrico corre más de 25 km/h, trae motor entre 250 y 1,000 watts, tiene acelerador independiente y cuenta con dos o más ruedas, ya no es un juguete. Es, para efectos legales, una motocicleta. Y como tal, deberá portar placas, contar con registro oficial y cargar el Distintivo de Movilidad Eléctrica para poder rodar.

Multas que duelen al bolsillo

La Secretaría de Seguridad Ciudadana ya tiene la mira puesta. Desde el 1 de septiembre, los agentes podrán detener a quien circule sin cumplir la nueva normativa, con sanciones que van de 1,100 a 2,200 pesos, calculadas con base en el valor vigente de la Unidad de Medida y Actualización.

Para una ciudad donde el salario mínimo ronda los 8,000 pesos mensuales, hablar de una multa de más de dos mil equivale, en muchos casos, a casi un día completo de trabajo evaporado por una rodada sin papeles.

Hay tiempo, pero no tanto

El gobierno capitalino abrió un periodo de gracia que vence el 20 de noviembre. En esos casi cinco meses, los dueños podrán regularizar su vehículo a través de la plataforma digital de la Secretaría de Movilidad, evitando —al menos en teoría— las sanciones inmediatas.

El trámite es en línea, aunque el verdadero reto será logístico: cuántos usuarios conocen la nueva regla, cuántos tienen la documentación lista y cuántos simplemente descubrirán la novedad cuando un oficial les pida detenerse en plena avenida.

¿Y mi patín o mi bici con asistencia?

No todo cambia. La reforma deja fuera de la nueva regulación a:

  • Patines de impulso manual, los clásicos de pie y sin motor.
  • Bicicletas con asistencia al pedaleo, siempre que el motor solo se active cuando el ciclista pedalea.

Estos seguirán circulando como antes, sin placas ni multas, dentro del marco que ya existía para ciclistas.

Lo que viene: una ciudad más ordenada (¿o más excluyente?)

La autoridad defiende la medida argumentando seguridad vial y control vehicular. Los críticos, en cambio, advierten que regular puede traducirse en desalentar la micromovilidad eléctrica, justo cuando más urgente resulta sacar coches de las calles contaminadas del Valle de México.

Mientras el debate se cocina en redes sociales y cafeterías, una certeza permanece: quien hoy se sube a un scooter eléctrico en CDMX sin revisar las nuevas reglas, podría terminar caminando, con una multa en la mano y la frustración de un modelo de movilidad que, para bien o para mal, deja de ser libre.

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