Apple sube la apuesta: pide 10 millones de iPhones plegables en plena crisis de memorias
Mientras el mundo tecnológico se ahoga en una crisis de memorias, Apple hace lo impensable: aumentar pedidos de su primer iPhone plegable a 10 millones de unidades. El precio ronda los 2,500 euros y la jugada es más arriesgada de lo que parece.
Hay decisiones empresariales que parecen un volantazo con el auto en plena lluvia. Apple acaba de dar una de esas. En medio de una crisis global de memorias que ha encarecido chips, pantallas y componentes en toda la industria, la firma de Cupertino decidió aumentar —sí, aumentar— sus pedidos del que será su primer iPhone plegable. La orden a proveedores ronda los 10 millones de unidades, según fuentes cercanas a la cadena de suministro consultadas por Nikkei Asia.
La cifra que lo cambia todo
Hasta hace poco, los encargos se movían entre 7 y 8 millones de dispositivos. El salto a 10 millones no es un ajuste menor: implica que Apple confía más que nunca en un producto que nadie fuera de sus oficinas ha tocado todavía. Y lo hace justo cuando sus rivales contienen la respiración y ajustan a la baja.
El contexto importa. La escasez de memorias DRAM y NAND, sumada al alza de otros insumos, está golpeando a fabricantes de todo el mundo. Algunos, incluso, han recurrido a proveedores vetados por el Pentágono para no detener sus líneas de producción. En ese escenario, pedir más unidades parece una locura.
Dos mil quinientos euros de entrada
Y aquí aparece el otro dato clave: el precio. Ser optimistas, según los analistas, implica hablar de unos 2,500 euros como punto de partida para el primer iPhone plegable. Una cifra que lo coloca directo en la gama ultra premium, sin competidores reales por precio —solo por aspiración.
- Apple lleva años persiguiendo un diseño donde la arruga de la pantalla sea invisible.
- Ningún fabricante ha logrado ese estándar, ni siquiera Samsung con sus iteraciones más recientes.
- La marca quiere entrar al segmento plegable cuando el pliegue deje de ser una disculpa.
¿Por qué más caro significa más pedidos?
La lógica de Cupertino, según los reportes, apunta a priorizar los modelos más caros para maximizar ingresos y reducir riesgos de inventario. Si el dispositivo va a ser de nicho, que ese nicho pague el precio completo. La estrategia recuerda a la jugada del Apple Watch original: pocos modelos, precio alto, márgenes sanos.
En un mercado donde los teléfonos plegables aún representan una fracción mínima de las ventas globales, este movimiento también es una declaración de principios. Apple no está entrando a competir en volumen: está entrando a redefinir la categoría desde el lujo.
Lo que está en juego
Si la apuesta funciona, la marca habrá convertido una crisis de componentes en una oportunidad para reposicionarse. Si falla, quedarán en los almacenes 10 millones de dispositivos de un producto que cuesta más que una laptop de gama alta. El margen de error es mínimo, y aún así, en Cupertino eligieron pisar el acelerador.
Por ahora, todo apunta a que el iPhone plegable verá la luz en los próximos ciclos de lanzamiento. Y mientras los analistas debaten si es genialidad o exceso de confianza, los proveedores ya empezaron a prepararse para producir a toda máquina.