CDMX sin clases el 30 de junio: Sheinbaum decreta home office por el partido del Tri
La presidenta Claudia Sheinbaum firmó un decreto que suspende clases en todas las escuelas de la CDMX el 30 de junio, día del partido de México en el Mundial 2026. Servidores públicos federales trabajarán desde casa.
La fiebre mundialista no se vive solo en las gradas: también se firma en el Diario Oficial de la Federación. La presidenta Claudia Sheinbaum sacó un decreto que convierte el próximo 30 de junio en jornada atípica en la Ciudad de México: sin clases en ningún nivel educativo y con home office obligatorio para las y los servidores públicos federales.
La razón es futbolera. Ese día, la Selección Mexicana disputa su cuarto partido dentro de la Copa del Mundo 2026, correspondiente a la primera ronda de eliminación directa. El rival aún es una incógnita —saldrá del filtro de mejores terceros lugares de grupo—, pero la decisión administrativa ya está tomada y publicada en el DOF.
¿Qué dice el decreto?
- Suspensión total de actividades escolares en escuelas públicas y privadas de la CDMX.
- Aplica para preescolar, primaria, secundaria y normal, así como instituciones de educación media superior y superior dependientes de la Secretaría de Educación Pública.
- Las y los trabajadores del Gobierno federal laborarán bajo esquemas de home office durante toda la jornada.
- Se hace un llamado —no vinculante— al sector privado para sumarse a la modalidad a distancia.
El objetivo: liberar la ciudad
De acuerdo con el gobierno federal, la medida busca facilitar la movilidad en una capital que ese día vivirá entre gritos de gol, cláxones y flujos atípicos hacia el Estadio Azteca —rebautizado Coloso de Santa Úrsula para la justa mundialista—. La lógica es simple: menos coches en circulación, menos alumnos en la calle, menos caos vial en una ciudad que ya de por sí lidia con tránsito denso.
Lo que viene para el Tri
El combinado nacional llega a esta fase tras tres compromisos previos en la etapa de grupos. Ahora se juega el todo o nada en eliminación directa, instancia que históricamente ha sido talón de Aquiles para México en mundiales. La afición lo sabe y, por eso, el decreto anticipa una jornada donde buena parte de la población estará pegada a la pantalla, en el estadio o en los cientos de puntos de reunión que se multiplican cada vez que el Tri salta a la cancha.
¿Feriado disfrazado o medida de sentido común?
La suspensión de actividades escolares por motivos deportivos no es nueva en México —ya ocurrió en ediciones previas del Mundial—, pero siempre reabre el debate: ¿es válido pausar la educación y la productividad por un partido de fútbol?
Para algunos, es una jornada de convivencia familiar y celebración nacional que une a las familias mexicanas alrededor de una pasión compartida. Para otros, una señal de que las prioridades del Estado están torcidas y que las aulas no deberían colgar el aviso por ningún motivo. La cancha del debate queda abierta.
Lo cierto es que, durante unas horas, la Ciudad de México dejará de sonar con timbres escolares y relojes checadores para hacerlo con cánticos de gol. El silbatazo inicial marcará el inicio de una jornada que, guste o no, ya quedó escrita en el Diario Oficial.