Las casas de cartón de Chávez: la tragedia que desnuda al urbanismo símbolo de la revolución
Más de 100 viviendas del urbanismo Hugo Chávez en La Guaira colapsaron tras el terremoto del 24 de junio. Sobrevivientes denuncian fallas estructurales y abandono en el programa habitacional emblema del chavismo.
Karolyn Sánchez tiene 37 años y ya perdió su hogar tres veces por desastres naturales. La última ocurrió el 24 de junio, cuando el terremoto sacudió el occidente de La Guaira y convirtió su apartamento del urbanismo Hugo Chávez —también conocido como Ciudad Chávez— en un cuarto piso inclinado sobre los escombros de lo que alguna vez fue la planta baja del edificio.
Desde un ventanal al que apenas puede asomarse, la mujer muestra la herida en su mano: se la hizo escalando entre ventanas y paredes torcidas para sacar dos bombonas de gas, algo de ropa y unos cuantos utensilios de cocina. Abajo, donde debería estar el vestíbulo del edificio, solo queda un hueco oscuro, como si la tierra se hubiera tragado los cimientos.
Una promesa de concreto convertida en pesadilla
El urbanismo Hugo Chávez, en Playa Grande, fue construido como uno de los proyectos habitacionales insignia de la llamada revolución bolivariana: 196 edificios de cuatro plantas levantados para entregar viviendas sociales a familias vulnerables. Tras el sismo, más de un centenar de inmuebles quedaron inutilizables o severamente dañados, y al menos siete personas murieron en uno solo de ellos.
Los propios familiares y vecinos, sin esperar maquinaria pesada ni equipos de rescate, tuvieron que sacar con sus manos a sobrevivientes atrapados entre los escombros. Las imágenes de bloques enteros recostados sobre montones de concreto roto recuerdan una metáfora que los propios afectados repiten con rabia: eran casas de cartón.
Testimonios que apuntan al modelo
- Residentes relatan que las paredes se desmoronaron como cartón mojado al primer movimiento telúrico.
- Denuncian falta de mantenimiento durante años y promesas incumplidas de reparación por parte del gobierno.
- Organizaciones de damnificados exigen auditorías independientes a las constructoras encargadas del proyecto original.
El caso ha puesto bajo escrutinio internacional al programa estrella de vivienda social promovido por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro. No se trata solo de un desastre natural: para los habitantes de La Guaira, el terremoto expuso las grietas —mucho más profundas que las geológicas— de un modelo habitacional que presumía dignidad y terminó entregando vulnerabilidad.
Una emergencia que el gobierno no alcanza a atender
Mientras tanto, en Playa Grande, decenas de familias duermen a la intemperie o en refugios improvisados. La ayuda oficial llega con lentitud, según los afectados, y muchos esperan aún la llegada de alimentos, agua potable y asistencia médica. La reconstrucción, advierten ingenieros consultados por medios internacionales, requerirá demoler buena parte de lo que quedó en pie, pues la inclinación de las estructuras hace inviable su rehabilitación.
Karolyn bajó finalmente del edificio. Se limpió el sudor, abrazó a una vecina y repitió lo que le escuché a varios durante toda la mañana: que no quieren otra promesa, quieren un techo que no se les caiga encima.