Nissan en llamas: accionistas exigen el regreso de Ghosn y acorralan al mexicano Espinosa
Durante la junta anual en Tokio, accionistas de Nissan cuestionaron al CEO mexicano Iván Espinosa y propusieron reincorporar a Carlos Ghosn, prófugo desde 2019. Ventas a la baja y acciones en caída.
La paciencia se agotó. En la junta anual de accionistas de Nissan en Tokio, varios inversionistas levantaron la voz contra la gestión del mexicano Iván Espinosa, CEO de la automotriz desde abril de 2025. La escena fue tan tensa que un grupo de socios llegó a proponer algo impensado: reintegrar a Carlos Ghosn al consejo de administración, pese a que el brasileño-libanés continúa prófugo de la justicia japonesa desde 2019.
Una propuesta que cayó como bomba
La iniciativa no prosperó, pero dejó al descubierto la profundidad del malestar que se respira dentro de la compañía. De acuerdo con Automotive News, el nombre de Ghosn apareció en medio de una jornada donde las cifras pintaban un panorama complicado: ventas a la baja, valor accionario en retroceso y un plan de recuperación que, según los accionistas más críticos, no ofrece señales concretas de viabilidad.
Para los inversionistas que tomaron la palabra, la nostalgia por la era Ghosn no es capricho. A principios de los años 2000, el ejecutivo sacó a Nissan de una crisis financiera que parecía terminal y construyó la poderosa alianza con Renault y Mitsubishi, una de las más relevantes de la industria automotriz mundial. Esa historia todavía pesa cuando se discute el rumbo de la empresa en las salas de juntas.
El peso sobre los hombros de Espinosa
- Ventas en caída libre: Los números de Nissan han mostrado retrocesos sostenidos durante los últimos trimestres.
- Valor accionario golpeado: Las acciones de la compañía han perdido terreno en los mercados internacionales.
- Falta de un plan claro: Los accionistas señalan que la estrategia de recuperación no genera confianza.
- Comparaciones inevitables: La figura de Ghosn sigue siendo referencia inmediata cuando se habla de salvar a la marca.
Espinosa, ingeniero de formación y con una larga trayectoria dentro de la propia Nissan, asumió el cargo en uno de los momentos más delicados de la automotriz japonesa. Su nombramiento fue leído como una señal de continuidad y de confianza en el talento interno de la casa. Sin embargo, los resultados no han acompañado y los inversionistas empiezan a pedir respuestas más contundentes, sobre todo cuando se compara su gestión con los años dorados que la compañía vivió bajo el liderazgo del propio Ghosn.
Lo que viene para Nissan
El escenario que se dibuja es profundamente complejo. Por un lado, regresar a Ghosn resulta prácticamente imposible, no solo por su condición de prófugo buscado por la justicia de Japón, sino por el daño reputacional que esa decisión implicaría para una marca que intenta reconstruirse. Por el otro, el consejo directivo tendrá que demostrar en los próximos meses que cuenta con una estrategia capaz de revertir la tendencia, o la presión sobre Espinosa seguirá creciendo hasta niveles difíciles de sostener.
La gran pregunta queda en el aire: ¿podrá el ejecutivo mexicano reconducir a una de las automotrices más emblemáticas del mundo, o la sombra de Ghosn terminará por devorar su gestión?