PlayStation lo confirma: la próxima generación de consolas podría costar un ojo de la cara
El CEO de Sony advirtió que no piensan absorber los aumentos en componentes. Si la crisis no se resuelve, el precio de las nuevas consolas superará los mil dólares, golpeando directamente a los gamers.
La industria de los videojuegos atraviesa uno de sus momentos más tensos en materia de precios, y las palabras del mandamás de Sony lo dejaron muy claro: la próxima generación de consolas no será barata, y la compañía japonesa no tiene la menor intención de regalarle nada a nadie.
La advertencia que cimbró a la comunidad gamer
En una sesión de preguntas y respuestas retomada por IGN, Hideaki Nishino, presidente y CEO de Sony, soltó una declaración que recorrió el mundo entero en cuestión de horas. El mensaje es directo y sin rodeos: si los costos de los componentes siguen por las nubes, los precios de las futuras PlayStation subirán sin piedad.
«No es realista que absorbamos por completo el aumento en los costos de los componentes», reconoció el directivo. Y agregó, casi como sentencia: «Como principio, no tenemos la intención de vender el hardware con pérdidas significativas».
El escenario ya se cocina
La comunidad gamer no necesitó que nadie le explicara lo que esas palabras significan en la práctica:
- Steam Machine acaba de romper la barrera psicológica de los mil dólares.
- La Nintendo Switch 2 llegó al mercado con un precio que hizo que muchosFans mexicanos se llevaran las manos a los bolsillos.
- Xbox tampoco se quedó atrás y ha elevado el costo de sus accesorios y de su propia consola insignia.
El cóctel es perfecto para una tormenta perfecta: crisis de memorias RAM, escasez de semiconductores y una demanda global que no para de crecer. Todo apunta a que las consolas de próxima generación —tanto de Sony como de Microsoft— rebasarán cómodamente los mil dólares por unidad.
¿Y los gamers qué?
Aquí es donde la cosa se pone espinosa. Nishino intentó suavizar el golpe asegurando que Sony «hará todo lo posible para que los clientes comprendan plenamente el valor que ofrecemos». Sin embargo, la realidad económica para los consumidores mexicanos es brutal:
- El tipo de cambio del peso frente al dólar encarece aún más cualquier equipo importado.
- La inflación en videojuegos digitales y suscripciones ya acumuló meses de incrementos.
- Comprar una consola de gama alta empieza a parecerse más a un lujo que a una opción de entretenimiento.
Para colmo, este mismo año la PS5 ya recibió un aumento global desde marzo, así que la siguiente subida no sería sorpresa, sino confirmación de una tendencia que parece irreversible.
¿Vale la pena esperar?
La pregunta que se hacen miles de usuarios en México es inevitable: ¿conviene comprar ahora o aguantar a ver qué pasa? Lo cierto es que, según el propio CEO de Sony, el panorama no mejorará mientras la crisis de componentes no se resuelva, y eso, dicen los analistas del sector, podría tomar varios años.
Por lo pronto, una cosa es segura: los gamers mexicanos tendrán que prepararse para abrir la cartera más que nunca cuando la próxima generación de consolas llegue al mercado.