Ronaldo despide a Modric del Mundial: Portugal va contra España en octavos
Portugal venció a Croacia en dieciseisavos del Mundial 2026 y avanzó a octavos, donde enfrentará a España. Cristiano Ronaldo, con 41 años, anotó en su sexto torneo mundialista y dejó fuera a Luka Modric, de 40, en un duelo cargado de emotividad en Toronto.
Antes de que el balón comenzara a rodar en el Toronto Stadium, dos gigantes del fútbol mundial se encontraron en el círculo central. Cristiano Ronaldo y Luka Modric, con 41 y 40 años respectivamente, se fundieron en un abrazo que condensó seis temporadas compartidas en el Real Madrid y una admiración que el paso del tiempo no ha podido erosionar. Intercambiaron banderines, eligieron campo y se prepararon para lo que, casi con certeza, sería el último partido de uno de ellos en una Copa del Mundo.
Croacia y Portugal se midieron en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, y el desenlace dejó a una de las selecciones más queridas del fútbol europeo fuera de la pelea por el título. Portugal se impuso y avanzó a los octavos, donde le espera España, que más temprano goleó 3-0 a Austria.
Ronaldo sigue, Modric se despide
El destino fue especialmente cruel con el capitán croata. Modric, uno de los cuatro jugadores en la historia que han superado las 200 internacionalidades, abandonó el torneo en una noche en la que Croacia incluso rozó la prórroga. Del otro lado, Cristiano Ronaldo volvió a hacer lo que mejor sabe: marcar. Fue su gol en un sexto Mundial consecutivo, una hazaña que sigue ampliando los límites de lo posible para un futbolista de su edad.
Antes del silbatazo inicial, las pantallas del estadio proyectaron imágenes de Diogo Jota, jugador portugués fallecido recientemente, homenajeado con un minuto de aplausos sentidos. La selección lusa jugó con esa carga emocional sobre los hombros, y aun así respondió cuando el partido lo exigió.
El partido, jugada a jugada
- Croacia avisó primero: a los tres minutos, Ante Budimir probó los reflejos del portero Diogo Costa con un disparo dentro del área.
- Portugal reaccionó por la banda izquierda, con Rafael Leao como principal generador de peligro.
- Bruno Fernandes obligó a intervenir al guardameta Livakovic, y Vitinha vio cómo le bloqueaban un remate a quemarropa.
- El seleccionador Roberto Martínez le asignó a Bruno la misión de marcar a Modric, una encomienda táctica que condicionó el desarrollo del juego.
- Cristiano probó desde la frontal en un tiro libre que terminó en la barrera; Renato Veiga cabeceó alto un córner y Nuno Mendes encontró espacios por la banda zurda.
Lo que viene: el cruce con España
El siguiente reto portugués es mayúsculo: medirse a España en los octavos de final. La Roja llega con confianza tras la exhibición ante Austria, mientras que Portugal lo hace con la certeza de tener a un Ronaldo que, contra todo pronóstico cronológico, sigue siendo decisivo en los momentos que importan.
Para Croacia y para Modric, en cambio, arranca otra etapa. El cierre de un ciclo que dejó al fútbol internacional algunas de las páginas más memorables de los últimos veinte años. El gesto final de Cristiano al acercarse a consolar a un rival croata al término del encuentro fue la postal perfecta: veteranos que se reconocen entre sí, más allá de los colores de la camiseta.