La Raíz.

Senadora paraguaya defiende insulto a Mbappé y reta: “Yo me hago cargo, no el Estado”

Celeste Amarilla volvió al Senado de Paraguay para reiterar sus agravios contra Kylian Mbappé, justificar la libertad de expresión y asegurar que atraviesa un proceso personal de deconstrucción. La legisladora negó que Francia se reduzca al futbolista francés.

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Imagen IA: Senadora paraguaya defiende insulto a Mbappé y reta: “Yo me hago cargo, no el Estado”
Imagen IA: Senadora paraguaya defiende insulto a Mbappé y reta: “Yo me hago cargo, no el Estado”

En el Senado de Paraguay se vivió un nuevo capítulo de la polémica que ha dado la vuelta al mundo. La legisladora Celeste Amarilla volvió a tomar la tribuna para reiterar sus señalamientos contra el delantero francés Kylian Mbappé, a quien había calificado previamente con un insulto grave por negarse a saludar al portero guaraní Orlando Gill.

Un discurso en defensa propia

Amarilla arrancó su intervención con una declaración tajante: asumió en lo personal cada palabra pronunciada y deslindó a su país y a su bancada de cualquier consecuencia diplomática. “Las consecuencias van a ser para mí, para nadie más que para mí”, sostuvo ante sus colegas, en una maniobra que busca cerrar la grieta abierta entre Paraguay y Francia.

La parlamentaria enmarcó sus declaraciones en el ejercicio pleno de la libertad de expresión, un argumento que ha generado un debate incómodo en Asunción y fuera de él: ¿dónde termina la crítica y dónde comienza el agravio racial? El gobierno paraguayo ya se deslindó públicamente y condenó cualquier expresión de discriminación.

Francia no es Mbappé, dice Amarilla

En uno de los pasajes más llamativos de su alocución, la senadora intentó recuperar terreno apelando a su vínculo formativo con Francia. Recordó sus años en el Colegio Inmaculada Concepción, donde aprendió el idioma y entonó la Marsellesa, y enumeró una galería de figuras galas para separarlas del futbolista:

  • Rousseau y Montesquieu como padres del pensamiento político moderno.
  • Descartes como referente filosófico.
  • Víctor Hugo en la literatura.
  • Simone de Beauvoir como símbolo del feminismo.
  • La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.

“Me niego a reducir a Francia a la tierra de Mbappé”, soltó, en una frase que rápidamente se viralizó en redes sociales.

El saludo como frontera simbólica

Amarilla también reivindicó el valor del apretón de manos en el fútbol y lo comparó con los rituales diplomáticos entre naciones. Relató el momento en que Mbappé habría negado el saludo a Gill y, según su versión, le habría gritado en el rostro. “Eso no es francés, eso no lo hubiera hecho un francés nunca”, insistió, pese a que el episodio ha sido matizado por otras versiones.

“Deconstruyendo una Celeste incorrecta”

Quizá el giro más inesperado del discurso fue el tono íntimo. La senadora reconoció estar en un proceso personal de revisión y lo describió con una fórmula que se volvió trending topic: “Estoy deconstruyendo una Celeste incorrecta. Estoy deconstruyendo ese…”, dijo, sin cerrar la frase, en un ejercicio que mezcla autocrítica, espectáculo político y búsqueda de redención pública.

El episodio deja varias lecturas abiertas. Por un lado, la voluntad de una legisladora de cargar con el costo político de sus palabras. Por el otro, la pregunta que recorre pasillos diplomáticos y deportivos: si el insulto cruza la línea del racismo, ninguna deconstrucción posterior lo borra. Mbappé, por ahora, no ha respondido.

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