Sheinbaum estalla contra el NYT: niega que morenistas informen a EU por corrupción
La presidenta descalificó el reportaje del New York Times que señala a funcionarios de Morena como informantes de EU. Durazo y Villarreal rechazaron ser investigados. La 4T responde con fuerza.
La presidenta Claudia Sheinbaum usó su conferencia matutina de este lunes 29 de junio para lanzar una de sus críticas más ácidas contra un medio internacional. El blanco fue el New York Times, que publicó un reportaje en el que asegura que funcionarios de Morena estarían cooperando con el Gobierno de Estados Unidos en el marco de investigaciones por presunta corrupción.
Una descalificación sin filtros
"¿Cómo puede haber una nota así en un periódico que se dice de los mejores del mundo?", soltó la mandataria con tonoMolesto. Sheinbaum cuestionó de raíz la metodología del rotativo estadounidense y dejó claro que, para ella, la nota carece de sustento periodístico serio.
"Básicamente dice: 'Me dijo una fuente, quién sabe quién, que hay personas de Morena que están informando a Estados Unidos'. Esa es la nota", remató la presidenta, quien insistió en que el Gobierno de México no tiene constancia de que exista tal cooperación.
El gobierno federal marca distancia
La postura oficial fue tajante. Sheinbaum enumeró tres ejes de respuesta ante el reportaje:
- No existe confirmación oficial sobre cooperantes mexicanos con la DEA.
- Se desconoce el contenido de cualquier información que supuestamente se compartiría.
- El gobierno mexicano no puede pronunciarse sobre hechos no verificados.
"Primero, no sabemos si es cierto. No tenemos ninguna información de que alguien esté cooperando con el gobierno de Estados Unidos. ¿Además, informando sobre qué? ¿Cómo vamos a opinar sobre algo de lo que no tenemos conocimiento?", reclamó la mandataria desde Palacio Nacional.
Durazo responde con carta formal
La reacción no se limitó a la jefa del Ejecutivo. El gobernador de Sinaloa, Alfonso Durazo, envió una misiva directa al editor ejecutivo Joseph Kahn y al presidente del NYT, A. G. Sulzberger, para deslindarse de las acusaciones.
El sinaloense fue señalado en el reportaje como uno de los "objetivos de las investigaciones" del gobierno estadounidense. Su respuesta fue contundente: "No he recibido notificación alguna por parte de autoridad competente, en México o en el extranjero, sobre la existencia de investigación alguna en mi contra".
Villarreal y la lista de señalados
El diario también apuntó al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, como otro presunto sujeto de investigación. Según fuentes citadas por el NYT, alrededor de una decena de mandatarios estatales y legisladores morenistas estarían evaluando convertirse en informantes, en el contexto de una iniciativa de la Administración de Control de Drogas (DEA).
El artículo sugiere que muchos de estos funcionarios "buscan adelantarse" a posibles indagatorias, aunque el reportaje no presenta pruebas públicas ni documentos que respalden las afirmaciones.
Más allá del papel: ¿golpe a la 4T?
El episodio coloca a la administración de Sheinbaum en una posición incómoda: descalificar un reportaje de un medio de alcance global mientras los gobernadores de su propio partido salen a defenderse por escrito. La estrategia parece clara: negar la veracidad, atacar la fuente y agotar el tema en el ciclo mediático.
Lo que queda en el aire es si el Departamento de Justicia o la DEA reaccionarán públicamente, o si la pulseada se quedará en el terreno de las declaraciones cruzadas entre Palacio Nacional y los despachos neoyorquinos.