Supergirl se desploma en cines y arrastra a DC a uno de sus peores arranques
La nueva apuesta del Universo DC arrancó con apenas 38 millones de dólares en EE.UU., muy por debajo de cualquier expectativa. Hollywood ya habla de fracaso y DC rompió el silencio para reconocer el golpe.
Lo que debía ser el segundo gran capítulo del renacimiento cinematográfico del Universo DC terminó convertido en un golpe durísimo. Supergirl, la esperada película protagonizada por Milly Alcock, se estrelló en su fin de semana de estreno y dejó a los estudios con números que hacen temblar los cimientos de toda la franquicia.
Las cifras son rotundas, frías y decepcionantes: 38 millones de dólares en la taquilla estadounidense y apenas 30 millones adicionales en el resto del mundo. Quedó muy lejos de las previsiones que situaban el arranque doméstico entre 50 y 55 millones de dólares, e incluso por debajo de los pronósticos más pesimistas, que aún confiaban en alcanzar los 40 millones. Ni lo uno ni lo otro.
Un historial que la condena
La comparación duele aún más cuando se pone en contexto. Supergirl debuta por debajo de títulos que ya se consideraban fracasos en su momento:
- The Flash, con 55 millones en 2023.
- Green Lantern, con 53 millones en 2011.
- Aves de Presa y Aquaman 2, que aunque recaudaron menos dentro de Estados Unidos, su empuje internacional las mantuvo a flote.
El filme queda marcado como uno de los peores arranques en la historia reciente de DC, una franquicia acostumbrada a ser potencia y que ahora ve cómo cada estreno se convierte en un salto al vacío sin red.
El público español también le da la espalda
El descalabro no se quedó en Norteamérica. En España, la heroína apenas reunió 628.000 euros durante su primer fin de semana, una cifra que ni siquiera la metió al podio de recaudación. Cayó por debajo de cintas como Obsession e incluso de producciones que llevan más tiempo en cartel como Toy Story 5 o El día de la revelación. Un escenario impensable para una superproducción de este calibre.
DC rompe el silencio
Ante el batacazo, Peter Safran, copresidente y codirector ejecutivo de DC Studios, salió a dar la cara y reconoció sin rodeos que los resultados no son los esperados. Desde la productora admiten que la película no logró conectar con el público como se había planeado, lo que abre interrogantes incómodos sobre el rumbo inmediato del universo compartido que buscan reconstruir tras el capítulo encabezado por James Gunn.
¿Y ahora qué?
El tropiezo no es un hecho aislado. Superman, la apuesta previa del relanzamiento, ya había mostrado señales tibias en su paso por salas. Ahora, con Supergirl hundiéndose en su propio debut, la pregunta es inevitable: ¿aguantará el plan original de Gunn y Safran, o las decisiones empezarán a cambiar de rumbo antes de que la nave se vaya a pique? Por lo pronto, los números ya están escritos, en dólares y en butacas vacías. Y esta vez, la kriptonita no la trajo ningún villano: la trajo el propio público que decidió quedarse en casa.