Antes de colocar paneles en Tamaulipas, el techo tendrá que aprobar un examen
Una iniciativa de la diputada de Morena Lucero Deosdady Martínez López busca que los municipios de Tamaulipas exijan un dictamen técnico antes de instalar paneles solares. Niega que sea un 'impuesto al sol' y afirma que el objetivo es evitar accidentes en zonas azotadas por huracanes y nortes.
Cuando el techo también carga con el sol
Colocar paneles solares en Tamaulipas está a punto de dejar de ser un trámite exprés. La diputada local de Morena, Lucero Deosdady Martínez López, presentó una iniciativa de reforma al Código Municipal para que los ayuntamientos exijan un permiso respaldado por un dictamen técnico o una memoria de cálculo estructural antes de instalar sistemas fotovoltaicos sobre cualquier techo.
La propuesta encendió de inmediato el debate público. En foros y redes sociales no tardó en aparecer la etiqueta de un supuesto impuesto al sol, lectura que tanto la legisladora como el propio Congreso local han desmentido con firmeza. Lo que se plantea, insisten, no es cobrar por aprovechar la luz del astro, sino reducir el riesgo de accidentes en una entidad donde los techos ya han pagado caro las furias del clima.
¿Por qué Tamaulipas pide revisar antes de instalar?
La entidad convive año tras año con huracanes, nortes extremos y turbonadas que han arrancado techumbres completas. La iniciativa parte de una preocupación concreta: añadir decenas de kilogramos de módulos a una azotea sin calcular puede convertir una inversión verde en un riesgo real para las familias que viven debajo.
- Permiso municipal antes de cualquier instalación.
- Dictamen técnico avalado por un especialista.
- Memoria de cálculo estructural que demuestre que la azotea soporta el peso adicional.
- Verificación del sistema de anclaje frente a vientos severos.
El propio documento cita el Manual de Diseño de Obras Civiles de la Comisión Federal de Electricidad, lo que coloca a la reforma sobre una base técnica y no únicamente política.
Una pregunta incómoda para el cambio climático
¿Se puede empujar la transición energética sin poner en riesgo a las familias que la adoptan? Esa es la disyuntiva detrás de la propuesta. Quienes la respaldan argumentan que regular no es frenar, sino ordenar; quienes la critican temen que la nueva carga burocrática encarezca proyectos que, en colonias donde el calor no descansa, son la única vía para alivianar el recibo de luz.
El sector empresarial también observa con lupa. Pequeños negocios, instaladores independientes y promotores de granjas solares han pedido mesas de trabajo para evitar que la regulación termine ahogando a quienes apenas están empezando.
¿Qué sigue en el proceso?
La iniciativa aún debe pasar por comisiones, discutirse en el pleno y, eventualmente, aterrizar en los reglamentos de cada uno de los 43 municipios del estado. La legisladora ha reiterado su apertura al diálogo con ingenieros, empresas y sociedad civil para construir un esquema que —subraya— no frene la energía solar, pero sí cuide la vida de quien duerme debajo del techo que la recibe.
El sol se puede seguir aprovechando, advierte una fuente cercana al proceso. Lo que no debería seguir pasando es que cada instalación se haga a ciegas en una de las regiones más azotadas por el viento del país.