Cinco modelos, miles de robos: lo que debes saber antes de elegir tu próximo auto
El reporte de la AMIS revela que entre febrero de 2025 y enero de 2026 se robaron más de 8,000 unidades de sólo cinco modelos. El Nissan Versa lidera con 2,163 casos. Conoce por qué los ladrones los prefieren y qué puedes hacer para proteger tu inversión.
Comprar un automóvil en México solía ser una decisión que se medía en caballos de fuerza, rendimiento de combustible y precio de agencia. Hoy, la ecuación incluye una variable que pocos quieren voltear a ver: qué tan probable es que alguien más se lo lleve antes que tú.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) publicó su reporte más reciente sobre robo de vehículos y los números son una sacudida. Entre febrero de 2025 y enero de 2026, cinco modelos concentraron miles de denuncias que reflejan un patrón que las aseguradoras conocen bien y los compradores suelen ignorar.
Los cinco modelos que encabezan el top del robo
- Nissan Versa: 2,163 unidades reportadas como robadas. Líder indiscutible del conteo.
- Kenworth (tractocamión): 1,946 casos. El autotransporte de carga entra al radar con fuerza.
- Nissan NP300: 1,470 robos. La favorita entre quienes buscan pickups para trabajo.
- Bajaj (motocicletas 111-250cc): 1,411 unidades. El segmento de motos no se salva.
- Nissan March: 1,163 casos. Cierra la lista con números que incomodan.
Sumados, estos cinco modelos representan más de 8,100 vehículos sustraídos en un solo año. Y eso sólo contando los robos denunciados ante aseguradoras; la cifra negra, la de quienes no cuentan con seguro, se presume aún mayor.
¿Por qué estos y no otros?
La respuesta no está en fallas de fábrica ni en tecnologías obsoletas. La lógica es más simple y más cruda: son los vehículos que más circulan.
Nissan domina el mercado mexicano desde hace décadas. Cuando un modelo se vende por miles cada mes, su presencia en calles y carreteras es proporcionalmente alta. A mayor parque vehicular, mayor exposición al robo. Es matemática criminal básica.
A esto se suma un segundo factor que mueve a las organizaciones delictivas: la disponibilidad de refacciones. Un Versa, una NP300 o un March tienen piezas que se comercializan con facilidad en el mercado negro. Eso multiplica el valor de cada unidad robada, ya que puede revenderse por partes sin necesidad de darle salida completa.
El caso del tractocamión Kenworth merece mención aparte. No se trata de un vehículo familiar ni de uso personal: es la herramienta de trabajo de transportistas que a diario cargan toneladas de mercancía. Su presencia en la lista revela que el crimen organizado también opera en las carreteras, atacando la cadena logística del país.
Lo que esto significa para quien va a comprar
Nadie debería renunciar a un modelo sólo porque aparece en una lista. Lo que sí conviene es tomar decisiones con los ojos abiertos:
- Revisar la póliza del seguro antes de firmar. Algunos modelos tienen coberturas más costosas o deducibles más altos precisamente por su nivel de riesgo.
- Considerar dispositivos adicionales de seguridad: localizadores GPS, candados de volante, alarmas con bloqueo de motor.
- Estacionarse en lugares seguros y evitar dejar el vehículo en zonas con alta incidencia delictiva, sobre todo durante la noche.
- Denunciar siempre, incluso sin seguro. El reporte alimenta las estadísticas que permiten diseñar mejores políticas de prevención.
En un país donde el robo de autos representa pérdidas calculadas en miles de millones de pesos al año, la información de la AMIS no es un dato más: es una herramienta de defensa. Antes de decidir cuál será tu próximo compañero de camino, vale la pena preguntarse también qué tan preparado estás para protegerlo.