Estudiantes daneses crean un dron que vuela, se sumerge y vuelve a remontar el vuelo sin pausa
Un equipo de la Universidad de Aalborg diseñó un prototipo capaz de alternar entre aire y agua sin interrupciones. El avance reaviva la carrera por los drones híbridos, una línea de investigación que ya tiene más de una década y que promete aplicaciones en rescate y exploración.
Imagina una máquina que cruza el cielo, se zambulle en una piscina y, segundos después, regresa al aire como si nada hubiera pasado. Esa postal, que parece sacada de una película de ciencia ficción, ya es real. Un grupo de estudiantes de la Universidad de Aalborg, en Dinamarca, lo construyó en apenas dos semestres.
Una transición que parece truco, pero es ingeniería
El prototipo fue ensamblado con piezas impresas en 3D, maquinaria automatizada y un software diseñado a la medida para orquestar cada maniobra. Lo que distingue a este dron no es solamente que vuele o que nade, sino la fluidez con la que cambia de un medio a otro, según relataron sus propios creadores.
El secreto está en las hélices de paso variable:
- En el aire, el paso se agranda para aprovechar al máximo el flujo de viento.
- Bajo el agua, el paso se reduce para minimizar la resistencia.
- También pueden generar empuje negativo, lo que mejora la maniobrabilidad submarina.
Jóvenes mentes detrás del proyecto
El equipo estuvo integrado por cuatro estudiantes que dedicaron dos semestres completos a diseñar, fabricar y poner a prueba el aparato, bajo la guía de Petar Durdevic, profesor asociado y líder de la investigación. Los jóvenes confesaron que la capacidad del dron para alternar entre medios los tomó por sorpresa incluso a ellos.
No es el primero, pero sí un competidor fuerte
Aunque el modelo danés ha generado revuelo, no es el primer dron híbrido de la historia. La idea lleva años rondando en laboratorios de varios continentes:
- 2015 – Universidad de Rutgers (Estados Unidos): desarrollaron un dron con el mismo enfoque, investigación que más tarde inspiró The Naviator, un ROV capaz de descender hasta 304 metros bajo el agua, fabricado por la empresa SubUAS.
- 2023 – Investigadores chinos: presentaron The TJ-FlyingFish, un prototipo que integra una caja de cambios de doble velocidad en cada propulsor, optimizando el rendimiento según el medio.
¿Para qué sirve un dron que vuela y nada?
La promesa de esta tecnología va mucho más allá del asombro visual. Los drones híbridos podrían convertirse en herramientas clave para:
- Operaciones de búsqueda y rescate en zonas donde un dron aéreo no llega, pero un submarino tampoco puede inspeccionar desde arriba.
- Exploración científica de ríos, lagos y zonas costeras.
- Inspección de infraestructuras como presas, puentes o tuberías parcialmente sumergidas.
- Misiones ambientales para monitorear cuerpos de agua contaminados.
En un mundo donde los desastres naturales son cada vez más frecuentes, contar con un dispositivo que no tenga que elegir entre el cielo y el agua puede marcar la diferencia entre encontrar a alguien a tiempo o no.
El futuro ya nada, también vuela
Lo más interesante del proyecto danés no es únicamente el resultado, sino el mensaje que envía: la innovación más llamativa sigue naciendo en las aulas. Cuatro estudiantes, con recursos accesibles y acompañamiento académico, lograron sumarse a una conversación tecnológica que hasta hace poco dominaban laboratorios con presupuestos millonarios.
El siguiente paso, según el propio equipo, será perfeccionar los tiempos de transición y explorar nuevos materiales que permitan al dron soportar condiciones más exigentes. Si lo logran, quizá pronto veamos a estas máquinas híbridas patrullando costas, apoyando rescates o explorando lo que hoy sigue siendo invisible tanto desde el cielo como desde el agua.