La Raíz.

Frente al Templo Mayor, un museo guarda los hilos que tejen la memoria de México

En pleno Centro Histórico, el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos resguarda siglos de tradición. Doce salas, una escalinata prehispánica envuelta en misterio y un patrimonio vivo que no puedes dejar de visitar.

· 2 vistas
Imagen editada: Frente al Templo Mayor, un museo guarda los hilos que tejen la memoria de México
Imagen editada: Frente al Templo Mayor, un museo guarda los hilos que tejen la memoria de México

A unos pasos del corazón ceremonial del México antiguo, donde alguna vez los mexicas ofrendaban a sus dioses, late hoy un espacio que conserva la voz silenciosa de los pueblos que heredaron esta tierra. El Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (MUT) no es solo un recorrido por telas y colores: es un acto de memoria.

Donde los hilos cuentan lo que la historia escrita calló

En la Casa del Marqués del Apartado, un edificio del siglo XVIII con secretos que van mucho más atrás, funciona desde hace tiempo el único museo en la Ciudad de México dedicado por completo al arte textil. Frente al Templo Mayor, el contraste resulta inevitable: a unos metros, los vestigios del poder mexica; adentro, las manos y los símbolos de quienes tejieron su resistencia generación tras generación.

El recinto ofrece 12 salas permanentes y 2 temporales que recorren la diversidad textil del país desde una mirada histórica, cultural y profundamente social. Cada pieza exhibida carga consigo una historia de identidad, de lucha, de continuidad. Aquí, un huipil no es únicamente una prenda: es un idioma.

Un edificio con memoria propia

La experiencia comienza antes de cruzar la puerta. Quienes han caminado por sus pasillos saben que debajo de los pisos coloniales duerme un secreto que la arqueología mexicana aún no termina de descifrar: una escalinata prehispánica que, según los especialistas, podría vincularse con un Coateocalli, un espacio ceremonial de singular importancia en la cosmovisión náhuatl.

  • El hallazgo forma parte de los terrenos que el INAH reconoce como parte del antiguo recinto sagrado de México-Tenochtitlan.
  • La función original de la escalinata sigue siendo motivo de debate académico.
  • Su orientación hacia el sur sugiere un patrón arquitectónico poco común en el centro ceremonial mexica.

Visitar el MUT implica, entonces, caminar entre dos tiempos: el de la tradición textil viva y el de las civilizaciones que dejaron huella en esta misma tierra hace siglos.

Más que un museo, un refugio para la diversidad cultural

Lo que distingue a este espacio de otros recintos culturales capitalinos es su compromiso con la pluralidad. No se trata únicamente de exhibir objetos antiguos: se trata de reconocer que las técnicas de tinte, los telares de cintura, los bordados ceremoniales y las tramas contemporáneas siguen siendo prácticas vigentes en comunidades indígenas y afromexicanas de todo el país.

La relevancia del museo cobra mayor fuerza si se considera que la cultura afromexicana fue reconocida como parte de la identidad nacional apenas en 2020, y que los pueblos originarios continúan luchando por la visibilidad de sus expresiones artísticas. El MUT se convierte así en un puente entre la valoración institucional y la dignidad de quienes nunca dejaron de crear.

Un plan distinto en el Centro Histórico

Para quienes buscan una experiencia cultural fuera de lo convencional, este museo ofrece una alternativa refrescante. Mientras la mayoría de los recintos del centro se enfocan en el pasado colonial o en el mundo prehispánico clásico, el MUT pone el foco en una dimensión íntima y cotidiana: la manera en que un pueblo se viste, se cubre, se adorna, se cobija, se identifica.

En definitiva, una visita que conecta con lo más profundo de la identidad mexicana. Porque la cultura no solo se estudia: también se lleva puesta, se teje y se hereda.

Compartir

Más en Noticias