Hank Rhon presume a Irán como huésped VIP, pero Tijuana pagó más de lo que cobró
El dueño de los Xolos reconoce que hospedar a la selección de Irán durante el Mundial 2026 costó más de lo que recibieron como renta. Aunque se dicen satisfechos con la experiencia, los números no cerraron.
El balance final del paso de la Selección de Irán por Tijuana dejó más huella emocional que financiera para los Xolos. Jorge Hank Rhon, dueño del club fronterizo, reconoció abiertamente que el Mundial 2026 les dejó más gastos que ingresos durante la estancia del conjunto persa en sus instalaciones.
Aunque el cuadro iraní abandonó el torneo en la primera ronda —eliminado de manera controversial por un gol anulado ante Egipto que todavía hoy genera debate entre aficionados y especialistas—, la experiencia como sede anfitriona dejó un sabor agridulce en la billetera de Hank Rhon, aunque no en su orgullo patrio.
"Nos costó una buena lana", admite el directivo
En declaraciones recogidas por el espacio informativo Siempre en la Noticia, el empresario tijuanense aceptó sin rodeos que la renta que les pagó la delegación iraní no alcanzó a cubrir los gastos reales que generó toda la operación logística.
- Las selecciones juveniles del club (Sub-20, Sub-21 y otras categorías) tuvieron que suspender sus entrenamientos durante varias semanas.
- Los costos derivados de la cesión de espacios e infraestructura superaron lo pactado inicialmente con la FIFA.
- La directiva calificó el trato humano con los iraníes como ampliamente positivo, pese al descalabro financiero.
Sin revelar cifras concretas, Hank Rhon dejó claro que la diferencia entre lo cobrado y lo erogado fue significativa. Sin embargo, justificó la decisión con un argumento que ha repetido en varias ocasiones: la imagen de México como sede mundialista estaba por encima de cualquier balance contable.
El Mundial, una inversión a futuro
Para el propietario de los Xolos, el verdadero retorno de esta apuesta no se medirá en el corto plazo. Subrayó que lo verdaderamente valioso era que México demostrara capacidad organizativa ante el máximo organismo del futbol mundial, justo cuando el país comparte la sede con Estados Unidos y Canadá.
"La FIFA aprobó que este estadio sí cumple con las expectativas, que sí cumple con lo que se necesita", celebró Hank Rhon con satisfacción. El directivo también destacó que la experiencia positiva trascendió a la directiva iraní y alcanzó a la propia afición, que se volcó con el equipo visitante en más de una ocasión.
Una ciudad entera detrás del proyecto
El empresario fue más allá al asegurar que la hospitalidad ofrecida no fue exclusiva de su club ni del Grupo Caliente, sino que involucró a toda la ciudad fronteriza: desde hospedaje, transporte y alimentación, hasta los detalles más pequeños de la convivencia cotidiana.
Para Hank Rhon, el recuerdo que Irán se lleve de Tijuana vale más que cualquier número rojo en el balance. Y aunque los asiáticos se marcharon eliminados en fase de grupos —con la frustración lógica de cualquier delegación que viaja con ilusiones mundialistas—, al menos se fueron con la sensación de haber sido tratados como verdaderos invitados de honor en suelo mexicano.
Una apuesta fuerte que Tijuana decidió hacer con la chequera abierta, confiando en que el Mundial 2026 termine dejando dividendos —turísticos, deportivos y de imagen— que hoy, en los números fríos del primer corte, todavía no aparecen.