Juicio contra director escolar acusado por menor de 5 años desata protestas en Edomex
Una denuncia de un niño de cinco años puso contra las cuerdas a un director escolar en el Valle de México. Mientras la defensa clama inocencia, profesores denuncian destrozos y abuso de autoridad durante la detención.
Lo que debía ser un día cualquiera dentro de un plantel educativo terminó convertido en un escenario de tensión, consignas y reclamos a gritos. En el Valle de México, un director identificado como Alfonso "N" enfrenta un proceso judicial luego de que un menor de solo cinco años lo señalara como presunto responsable de un abuso. La acusación no solo puso en marcha a la Fiscalía: también desató una ola de protestas en la que sus colegas, profesores y familiares levantaron la voz para defenderlo.
Una detención que dejó heridas visibles
La captura de Alfonso no fue, según sus cercanos, un operativo discreto. Maestros del propio centro escolar han denunciado públicamente que elementos policiales irrumpieron en las instalaciones causando destrozos materiales y ejerciendo lo que califican como abuso de autoridad. Las imágenes que circularon en redes muestran vidrios rotos, mobiliario dañado y una comunidad educativa visiblemente conmocionada.
El expediente sostiene que la denuncia fue presentada por la familia del pequeño, de apenas cinco años, quien habría detallado hechos que la Fiscalía consideró suficientes para judicializar el caso. La defensa, en cambio, sostiene que la acusación carece de sustento y que la detención se ejecutó sin las garantías mínimas de debido proceso.
La inocencia como escudo
En las afueras del juzgado, entre pancartas y vocescoreadas, los allegados a Alfonso no escatimaron en adjetivos. "Es un hombre honesto, incapaz de hacerle daño a un alumno", repitieron una y otra vez docentes que lo conocen desde hace años. Para ellos, el proceso no es solo una batalla legal: es una cuestión de honor y de reputación construida durante décadas de servicio.
Los profesores han exigido, además, que se investigue la actuación policial. Argumentan que el daño causado al inmueble escolar y a la integridad emocional de la comunidad no puede quedar impune, sin importar el desenlace del juicio penal.
Lo que viene
Un juez deberá analizar si la detención fue legal y si existen elementos suficientes para que el proceso continúe su curso. Mientras tanto, la comunidad educativa del Valle de México permanece dividida:
- Por un lado, la familia del menor exige que se esclarezcan los hechos y se haga justicia.
- Por el otro, los colegas de Alfonso defienden su trayectoria y cuestionan duramente el procedimiento policial.
- Las autoridades educativas locales, en tanto, no han emitido una postura pública contundente sobre el caso.
El nombre del docente, su rostro y su historial penden de una decisión que, advierten los inconformes, podría sentar precedente sobre cómo se llevan a cabo las investigaciones por delitos graves en planteles escolares. Una historia donde la palabra de un niño de cinco años pesa tanto como la trayectoria de toda una vida.
El juicio apenas comienza y la tensión no cede. La comunidad espera respuestas; la justicia, definirse.