La Filmoteca de la UNAM sopla 66 velas y abre su baúl de celuloide al público
La Filmoteca de la UNAM celebra 66 años de vida resguardando casi 60 mil latas de celuloide. Para festejar, liberará materiales históricos de sitios recreativos que marcaron a varias generaciones.
66 años guardando la memoria en movimiento
La Filmoteca de la UNAM no es solo un archivo: es la memoria viva del cine mexicano y de la vida cotidiana de un país que se quiso ver en pantalla grande. Este 2026, la institución cumple 66 años y lo celebra como mejor lo sabe hacer: abriendo sus puertas digitales al público con una selección de materiales que permanecieron guardados durante décadas.
El acervo resguardado por la Filmoteca es monumental: casi 60 mil latas de celuloide custodian desde noticieros antiguos hasta comerciales, cortometrajes educativos, cintas familiares y, sobre todo, registros únicos de cómo era la vida recreativa en México durante la década que marcó a varias generaciones.
Sitios recreativos, la otra cara del archivo
Lo más llamativo de esta liberación es el enfoque temático: la Filmoteca se propuso rescatar el testimonio visual de los sitios recreativos más emblemáticos del México del siglo pasado. Parques de diversiones, balnearios, ferias, cines de barrio y pistas de patinaje aparecen en estas cintas como verdaderos protagonistas de una nostalgia colectiva.
Para muchos mexicanos, estos lugares representaron el escenario de primeras citas, vacaciones familiares y domingos completos de alegría. Ahora, gracias al trabajo de catalogación del equipo de la Filmoteca, esas imágenes regresarán a circular, esta vez en formato digital y con acceso abierto.
Un trabajo silencioso de años
Detrás de cada lata de celuloide que sale a la luz hay un proceso minucioso de restauración, identificación y digitalización. La Filmoteca de la UNAM ha sido durante décadas una de las pocas instituciones en América Latina dedicada exclusivamente a preservar el patrimonio fílmico en sus soportes originales. Su equipo ha rescatado materiales que de otra forma se habrían perdido para siempre en el deterioro natural del nitrato y el acetato.
Custodiar casi 60 mil latas es, técnicamente, custodiar el alma visual de un país. Cada rollo implica decisiones sobre temperatura, humedad y manipulación. Es un trabajo casi artesanal, paciente, casi siempre invisible para el público que solo conoce el resultado final: la película proyectada o el archivo descargable.
- Casi 60 mil latas resguardadas en sus bóvedas climatizadas
- Materiales que abarcan desde el cine silente hasta la era digital
- Acceso a investigadores, cineastas y público en general
- Un archivo que documenta también la historia sociocultural de México
Cómo sumarse a la celebración
Las actividades por el 66 aniversario contemplan proyecciones especiales, exposiciones con material recién digitalizado y conversatorios con cineastas e investigadores que han trabajado con el acervo. La recomendación es clara: quien nunca haya visitado la Filmoteca, este aniversario es la mejor excusa para hacerlo. Incluso hay funciones gratuitas pensadas para que las nuevas generaciones descubran cómo se divertían sus abuelos.
Porque más allá del cine como entretenimiento, la Filmoteca recuerda que cada rollo guardado es un fragmento de identidad nacional. Recuperarlo, compartirlo y discutirlo es, en sí mismo, un acto de amor por la memoria.
La cita con la historia está abierta. Solo falta llevar los ojos bien despiertos.