Por 189 mil pesos, este Nissan sigue alimentando el sueño del primer coche propio
El Nissan V-Drive, primo del primer Versa, sigue siendo la opción más accesible del mercado mexicano: 339 mil pesos nuevo y 189 mil usado. Espacio y fiabilidad a cambio de equipamiento justo.
Hay una pregunta que se repite en cada familia mexicana cuando el jefe del hogar, un hijo que recién sacó la licencia o un jubilado necesita moverse: ¿cuánto cuesta el coche más barato del mercado? La respuesta, casi dos décadas después de su llegada, sigue siendo la misma: Nissan V-Drive.
Aunque muchos ya lo identifican como el Versa de primera generación, el V-Drive conserva ese lugar incómodo y entrañable en el gusto popular: es el auto de los que aprietan el bolsillo pero no renuncian a tener cuatro ruedas propias.
Lo que entrega por lo que cuesta
El comprador mexicano de a pie sabe que cada peso cuenta, y este sedán —fabricado durante años en Aguascalientes— entiende esa lógica como pocos:
- Espacio interior generoso: las plazas traseras sorprenden por el espacio para piernas, algo raro en autos sub-340 mil pesos.
- Cajuela amplia: cerca de 490 litros que en la práctica significan dos maletas grandes y todavía espacio para las bolsas del súper.
- Mecánica probada: un cuatro cilindros que, más allá de emociones, promete llevarte al trabajo sin sustos.
- Refacciones baratas y a la mano: cualquier taller de esquina lo conoce.
Lo que no te dice el folleto
Porque ser veraz también es parte del periodismo. El V-Drive no es perfecto, y sus debilidades lo envejecen más rápido que la competencia:
- Airbags laterales y de cortina brillan por su ausencia en muchas versiones.
- Control electrónico de estabilidad ausente en las versiones más accesibles.
- Diseño exterior que ya pide un cambio generacional a gritos.
- Equipamiento básico, sin pantalla central ni conectividad moderna.
Los números que importan
El precio de lista arranca en $339,900 pesos. Pero la cifra que enciende la conversación es otra: en el mercado de usados se consiguen unidades desde $189,000 pesos, una cantidad que sigue al alcance de miles de familias que ahorran meses para hacerse del primer coche.
Ese dato explica por qué, pese a tener más de 15 años en el mercado, sigue apareciendo en los listados de más baratos de cada año.
¿Para quién sí tiene sentido?
El V-Drive no es para quien busca emoción al volante. Es para:
- El repartidor que necesita litros, no caballos de fuerza.
- La madre soltera que lleva a sus hijos a la escuela.
- El joven que recién sacó su licencia y no quiere arriesgar su primer coche nuevo.
- El adulto mayor que quiere un sedán fácil de estacionar y barato de mantener.
El veredicto de La Raíz
Comprar un V-Drive hoy es apostarle a lo seguro, a lo funcional, a lo conocido. No es glamur. Es transporte confiable con sabor a independencia, y en un país donde millones de trabajadores perciben menos de 15 mil pesos al mes, eso vale más de lo que cualquier test drive de revista puede medir.