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SUVs más grandes, peatones más muertos: el negocio automotriz que cuesta cientos de vidas

Un estudio de The New York Times revela que entre 200 y 400 peatones mueren cada año en EU por el crecimiento desmedido de las camionetas. Investigadores federales ya lo habían alertado en 2022, pero la industria siguió agrandando sus vehículos.

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Imagen editada: SUVs más grandes, peatones más muertos: el negocio automotriz que cuesta cientos de vidas
Imagen editada: SUVs más grandes, peatones más muertos: el negocio automotriz que cuesta cientos de vidas

Durante casi tres décadas, las calles de Estados Unidos fueron volviéndose más amables con quien camina. Las muertes de peatones caían, año tras año, en una curva que parecía imparable. Hasta que dejó de serlo.

A partir de 2009, algo cambió. Y lo que empezó como una anomalía estadística se convirtió en una crisis silenciosa: hoy, los atropellamientos mortales en suelo estadounidense crecen sin freno, con un alza acumulada cercana al 75 por ciento.

El sospechoso que nadie quería nombrar

Cuando los teléfonos inteligentes llegaron a los bolsillos, se volvieron el villano perfecto. También el alcohol. También la distracción al volante. Todos se llevaron reflectores, portadas y políticas públicas.

Pero había otro culpable, silencioso y enorme, estacionado en cada cochera del país: las camionetas y SUV cada vez más grandes.

Lo que dice el estudio

The New York Times revisó registros federales, datos de la industria y, por primera vez, mediciones reales de las dimensiones de los vehículos vendidos en las últimas décadas. El veredicto fue incómodo para los fabricantes.

Si los modelos comercializados en los últimos 25 años hubieran conservado un tamaño similar, entre 200 y 400 personas al año seguirían vivas. Esa cifra equivale a cerca del 10 por ciento del aumento reciente en muertes de peatones en Estados Unidos.

Por qué una pickup mata más que un sedán

  • Frontales más altos: el golpe ya no impacta piernas, sino torso y cabeza.
  • Zonas ciegas más amplias: el peatón se vuelve invisible para el conductor, sobre todo niños.
  • Efecto empujón: incluso a baja velocidad, el cuerpo sale proyectado hacia adelante y la cabeza termina bajo la rueda antes de que el conductor reaccione.

“Vemos colisiones devastadoras incluso a velocidades bajas, porque el peatón es empujado hacia adelante. Antes de que el conductor se dé cuenta de lo que ha pasado, la cabeza del peatón está bajo la rueda”, explica Shawn Harrington, de Forensic Rock, firma que realizó pruebas de choque para el estudio.

Las alertas que se quedaron en un escritorio

En 2022, investigadores federales ya habían advertido a los reguladores que el crecimiento desmedido de los vehículos estaba poniendo en riesgo a los transeúntes. La advertencia se quedó archivada, mientras los fabricantes seguían inflando sus modelos año con año.

Hoy, mientras las cifras de mortalidad siguen acumulándose, la pregunta incómoda se vuelve inevitable: ¿cuántas vidas se habrían salvado con solo mantener el tamaño de los autos?

Por qué importa en México

El mercado mexicano no es ajeno a esta tendencia. Cada vez más familias cambian su sedán compacto por una SUV de tres filas, atraídas por una falsa sensación de seguridad y un simbolismo de estatus. Lo que en Estados Unidos ya cobra cientos de vidas al año, en México apenas comienza a medirse en las estadísticas oficiales, donde los atropellamientos también crecen sin control.

La raíz del problema no es solo cultural ni tecnológica: es un modelo de negocio que premia al vehículo más grande aunque eso signifique una calle más peligrosa para todos los demás.

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