Tiendas 3B va por más: el reto ya no son las tiendas, sino cómo alimentar a todas
La cadena mexicana de descuento duro suma 3,469 sucursales y un crecimiento de 33.4% en ingresos. Pero detrás del éxito se esconde una prueba de fuego logística que podría definir su próximo capítulo.
Hay un momento en la vida de toda empresa mexicana de crecimiento vertiginoso en que el éxito se convierte en su propio enemigo. Tiendas 3B acaba de cruzar ese umbral. En menos de un año abrió 580 sucursales nuevas y presume un piso total de 3,469 tiendas, según su reporte financiero del primer trimestre de 2026. Las cifras marean: ingresos por 22,860 millones de pesos, un salto anual del 33.4%, y ventas en mismas tiendas creciendo 16%, muy por arriba del promedio del autoservicio que reporta la ANTAD.
El problema ya no es vender, sino cómo llevar la mercancía
Detrás de cada sonrisa en la caja registradora hay una bodega trabajando a marchas forzadas. La cadena opera con 20 centros de distribución, cuatro más que hace un año, y aún así la demanda logística se siente. La propia empresa reconoce en su informe que parte del alza en costos operativos responde directamente a la apertura de esas nuevas instalaciones durante la segunda mitad de 2025.
En otras palabras: el crecimiento de las ventas está comiendo el crecimiento de la infraestructura. Es la paradoja clásica del retail de descuento duro, donde el margen depende de mover volumen rápido, barato y sin tropiezos. Un solo centro de distribución mal dimensionado puede traducirse en estantes vacíos, precios rotos y clientes que migran a la competencia.
Números que cuentan una historia
- 123 tiendas nuevas netas sólo entre enero y marzo de 2026.
- 33.4% de crecimiento en ingresos anuales.
- 16% en ventas comparables, frente al formato autoservicio tradicional.
- 20 centros de distribución sosteniendo toda la red.
Para dimensionarlo: estamos hablando de una expansión que obliga a repensar rutas de transporte, capacidad de almacenaje y frecuencia de reposición, todo mientras el ticket de compra del consumidor mexicano sigue bajo presión.
Lo que viene
Anthony Hatoum, director general de Tiendas 3B, lo dejó claro en su mensaje a inversionistas: la prioridad es ejecutar con disciplina. El plan suena simple sobre el papel, pero en los hechos significa acelerar obras, ampliar patios de maniobra y, sobre todo, evitar que la cadena se muerda la cola.
El mercado mexicano de descuento duro vive una etapa de consolidación feroz. Quienes logren sostener su ritmo de aperturas sin descuidar la operación de fondo serán los que definan la próxima década del comercio popular. Tiendas 3B ya demostró que sabe crecer hacia afuera. Ahora le toca demostrar que también sabe crecer hacia adentro.
La gran pregunta para los próximos trimestres no será cuántas tiendas más abrirá la cadena, sino cuántos kilómetros de cadena logística tendrá que sumar para que ninguna de esas tiendas se quede sin producto un martes por la tarde.