Paraguay hace historia: deja fuera a Alemania del Mundial 2026 en penales y desata la fiesta
La Albirroja venció 4-3 en la tanda de penales a la cuatro veces campeona del mundo tras empatar 1-1. El VAR le devolvió la vida en el alargue y ahora sueña con Francia o Suecia.
Hay victorias que valen por un campeonato entero. Paraguay lo entiende mejor que nadie después de la hazaña conseguida este lunes en el estadio de Boston, donde el cuadro sudamericano venció 4-3 en la tanda de penales a Alemania, cuatro veces campeona del mundo, y se metió de lleno en los octavos de final del Mundial 2026.
El resultado, que culminó con un empate 1-1 tras los 120 minutos reglamentarios, desató una celebración que traspasó las gradas y las fronteras. El exjugador escocés Pat Nevin lo resumió desde la cancha con una frase que recorrió el continente: la gente festeja como si hubieran levantado la copa. Y razón no le faltaba.
Un guion de película en Boston
El combinado que dirige Gustavo Alfaro arrancó el encuentro con el temple de los equipos que saben que no tienen nada que perder. A los 42 minutos, Julio Enciso rompió el cero con un gol que silenció a la afición europea y encendió a la sudamericana.
Alemania, fiel a su historia, reaccionó. Kai Havertz emparejó los cartones al minuto 54 y el partido entró en un terreno donde los alemanes suelen sentirse cómodos: la presión, el control, el peso de la camiseta. Paraguay, en cambio, apeló a algo que no se entrena: el corazón.
La defensa guaraní se plantó con uñas y dientes durante todo el complemento y obligó a que la historia se definiera en tiempo extra.
El VAR, el villano que se volvió héroe
- Minuto 101 del alargue: Jonathan Tah conecta de cabeza y parece sentenciar la eliminatoria a favor de Alemania.
- La jugada va al VAR tras una revisión milimétrica.
- El tanto queda anulado por obstrucción sobre el guardameta Orlando Gill, quien terminó siendo figura determinante.
El silbatazo del árbitro trajo de vuelta la ilusión a una selección que se niega a rendirse. Lo que siguió fue una prórroga de dientes apretados y, finalmente, los penales.
Desde los once pasos: la consagración
En la tanda, Paraguay fue más certero que su rival y firmó el 4-3 que ya es parte de la memoria colectiva del fútbol sudamericano. La atajada de Gill ante un cobro europeo y la ejecución impecable de los paraguayos sellaron un triunfo que ningún modelo estadístico habría anticipado.
La Albirroja, que llegó al torneo sin aparecer en las quinielas de los favoritos, ahora espera rival: Francia o Suecia, en un duelo programado para el próximo 4 de julio en Filadelfia. Lo que ocurra después será consecuencia; lo de este lunes, en cambio, ya es causa histórica.
Porque a veces el fútbol no se mide en copas levantadas, sino en noches como esta, donde un país entero se reconoce en su selección y decide, aunque sea por un rato, creer otra vez.