Sheinbaum defiende el homenaje a Ochoa en su sexto Mundial: “Se lo merecía”
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la decisión de Javier Aguirre de darle minutos al portero Guillermo Ochoa en el partido contra Chequia, donde el arquero jalisciense firmó su sexta Copa del Mundo y fue ovacionado por la afición en el Estadio Ciudad de México.
Seis mundiales y una ovación que estremeció al Estadio Azteca
A sus 40 años, Francisco Guillermo Ochoa Magaña sigue regalando capítulos que el fútbol mexicano no olvidará. El guardameta originario de Guadalajara entró de cambio al terreno de juego durante el enfrentamiento contra la República Checa para disputar los últimos 15 minutos y sellar así una cifra que muy pocos atletas en el planeta pueden presumir: participar en seis Copas del Mundo.
El relevo no fue uno más. En las tribunas del Estadio Ciudad de México se escuchó un cántico largo, sostenido, con mantas y lágrimas de aficionados que acompañaron al portero desde su debut profesional en 2004 con el Club América, hace ya más de dos décadas.
“Memo es muy querido”: Sheinbaum cierra el debate
La presidenta Claudia Sheinbaum abandonó el lenguaje estrictamente institucional para hablar sin rodeos de lo que muchos mexicanos sintieron al ver entrar a Ochoa al campo. Durante su conferencia matutina de este lunes 29 de junio, la mandataria defendió el reconocimiento deportivo y respaldó al técnico Javier Aguirre por concederle esos minutos históricos.
“Memo Ochoa es una persona muy querida porque es un gran portero. Se merecía ese homenaje de jugar unos minutos. Si juega más durante el Mundial ya dependerá del entrenador Javier Aguirre”, expresó la jefa del Ejecutivo federal.
Las palabras de la presidenta llegaron después de que en redes sociales y algunos círculos de opinión se cuestionara si el cambio había sido más sentimental que deportivo. Sheinbaum puso el tema en perspectiva: se trata de un homenaje a una carrera de excepción dentro del máximo escaparate futbolístico.
De Coapa a Europa, sin escalas
El camino de Ochoa es el de un niño tapatío que soñaba con parar balones y terminó cubriendo la meta en cinco ligas diferentes del Viejo Continente. Con la camiseta de las Águilas levantó el trofeo del Clausura 2005 y, casi de manera inmediata, recibió su primera convocatoria con la Selección Mayor para un encuentro frente a Hungría.
- Su primera aventura europea fue en Francia, defendiendo el arco del AC Ajaccio.
- Más tarde jugó en el Olympique de Marsella, uno de los clubes más tradicionales de la Ligue 1.
- En Bélgica se enfundó los guantes del Standard Lieja.
- En España defendió los colores del Málaga y del Granada.
- Volvió al futbol italiano con la Salernitana, en la Serie A.
En la actualidad, el arquero milita en el AEL Limassol de la Primera División de Chipre, una liga de menor reflecto que, sin embargo, le ha permitido mantenerse competitivo para cuando la camiseta tricolor lo requiere.
Lo que viene para “Memo”
El futuro inmediato del portero en este Mundial depende del criterio del estratega Javier Aguirre, quien ha sido mesurado al hablar del papel que le dará a su cancerbero histórico. Lo que ya nadie discute es que cada minuto que Ochoa pise la cancha representará una nueva línea en la historia del balompié nacional escrita en vivo y en directo.
Porque en un país donde el fútbol es mucho más que un deporte, ver a un mexicano llegar a seis Copas del Mundo no es solo una proeza personal: es la reconciliación silenciosa de una afición con su selección, apenas unos segundos en los que el tiempo parece detenerse para aplaudir a un guardameta que ya es leyenda.