Aston Martin desata sus tres bestias 'S' en Goodwood: pura adrenalina británica
La marca de Gaydon llevará al Festival de la Velocidad las versiones más radicales del DB12, Vantage y DBX. Potencia bruta, ingeniería de élite y hasta un Fórmula 1 callejero en exhibición.
Falta apenas una semana para que arranque el Festival de la Velocidad de Goodwood, y la expectación crece como el motor de un V8 biturbo a 7,000 revoluciones. En ese escenario británico cargado de historia, tradición y el aroma inconfundible de gasolina quemada, Aston Martin ha decidido no presentarse de puntillas: llegará con tres monstruos mecánicos dispuestos a robarse el protagonismo absoluto.
La santísima Trinidad del poder sobre ruedas
La casa de Gaydon confirmó que en tierras del Lord March exhibirá las nuevas variantes S del DB12, el Vantage y el DBX: la cúspide tecnológica y de desempeño de toda su gama actual. Una declaración de principios sobre cuatro ruedas que resume lo que esta marca ha significado durante más de un siglo: máquinas creadas para emocionar.
El DB12 se erige como el patriarca de la familia. Con 700 caballos de fuerza emanando de su corazón mecánico y una aceleración brutal de 0 a 100 km/h en apenas 3.4 segundos, este Gran Turismo fue diseñado para quienes entienden que conducir no es simplemente trasladarse de un punto a otro: es sentir, vibrar, dialogar con la máquina. Cada curva se convierte en una conversación, cada recta en una afirmación de carácter.
El Vantage S no se queda atrás ni un milímetro. Bajo el cofre late un V8 de 4.0 litros twin-turbo capaz de liberar 680 hp y catapultarse a los 100 km/h en 3.3 segundos. Pero la verdadera revolución está en sus manos: estrena un sistema drive-by-wire que, según la propia marca, ofrece una conexión casi telepática entre piloto y vehículo. Es como tocar la voluntad del coche con la punta de los dedos y que el obedezca sin titubear.
El DBX S cierra la triada como el SUV más salvaje del catálogo. Aunque los detalles técnicos definitivos se revelarán en Goodwood, todo apunta a una bestia familiar que funde el lujo británico más exclusivo con prestaciones de deportivo puro. Un crossover criado entre la aristocracia y el paddock de Fórmula 1.
La voz oficial y el invitado sorpresa
Andrea Baldi, director comercial de Aston Martin, no escatimó en palabras: el Festival de la Velocidad es un evento "emblemático" y la marca ha preparado una exhibición a la altura de la celebración. Sin embargo, el plato fuerte trasciende las tres variantes S: los asistentes también podrán contemplar al AMR25 y alucinarse con el Valkyrie, ese Fórmula 1 disfrazado de coupé callejero que rompe cualquier lógica convencional sobre lo que puede rodar por una avenida.
Más que un festival, una liturgia
Goodwood no es una feria automotriz cualquiera. Es el punto de encuentro donde la historia del automovilismo deportivo respira con fuerza, donde leyendas del volante conviven con ingenieros, donde los sueños de velocidad se materializan en prototipos rugientes. Y este 2026, Aston Martin ha apostado por llevar lo más puro de su ADN: excelencia obsesiva, ambición desmedida y ese placer casi aristocrático de conducir bien, muy bien.
- DB12 S: 700 hp, 0-100 en 3.4 segundos, Gran Turismo puro.
- Vantage S: V8 4.0L twin-turbo, 680 hp, 0-100 en 3.3 segundos.
- DBX S: el SUV más radical de la familia Aston Martin.
La fiesta está por comenzar, y promete hacer temblar las verdes colinas del sur de Inglaterra con el rugido de más de 2,000 caballos en escena.