Lara Campos: a sus 14 años ya conquistó la Arena CDMX y debutó en Matilda con Jaime Camil
La cantante mexicana de 14 años, hija de Kiko Campos y Lorena Bach, ha llenado recintos como la Arena CDMX y el Auditorio Nacional. En 2026 debutó con Jaime Camil en Matilda: el musical.
En una era donde la infancia parece evaporarse entre pantallas y tendencias virales, hay una adolescente mexicana que decidió vivir su edad con plenitud, sin prisa pero sin pausa. Lara Campos, a sus 14 años, se ha consolidado como una de las voces juveniles con mayor proyección del país, respaldada por una comunidad digital que supera los 18 millones de seguidores.
Lo que distingue a Lara no es únicamente su corta edad, sino la solidez con la que ha construido cada paso de su carrera. Hija del compositor Kiko Campos y la cantante Lorena Bach, creció literalmente entre bambalinas. Es la menor de una familia artística que ya tiene nombre propio: sus hermanos Pablo, Gloria Aura y Nath Campos, todos con trayectoria en los medios.
De la telenovela al estrellato infantil
Su primera aparición en televisión ocurrió cuando apenas tenía cuatro años, dentro de la telenovela La doble vida de Estela Carrillo. A partir de ahí vino un camino de formación que encontró su gran despegue en 2024, cuando el tema "Rhenné" la llevó de las plataformas digitales a los escenarios masivos. Las giras Cumpleaños Mágico y Navidad en la Jungla confirmaron que existía un público ávido de propuestas frescas pensadas para los más pequeños del hogar.
- Repertorio que combina interpretaciones propias con covers que cruzan generaciones, como "Mundo de caramelo" y "Aserejé".
- Presencia comprobada en recintos como la Arena CDMX y el Auditorio Nacional.
- Más de 18 millones de seguidores en redes sociales que la acompañan más allá de la música.
El salto al teatro musical
El 2026 se perfila como un año bisagra en su trayectoria. Lara incursionó en el teatro musical al participar como actriz invitada en Matilda: El Musical, producción donde coincidió con figuras como Jaime Camil y María Elisa Gallegos, además de las jóvenes Raffaella, Emilia y Elena, quienes también dan vida a la inolvidable protagonista de Roald Dahl.
Su llegada a las tablas no responde al capricho ni a la moda: forma parte de un proceso de profesionalización que la separa de decenas de influencers juveniles que viven exclusivamente del algoritmo. Lara combina el contenido cotidiano en redes —donde comparte ensayos, giras y momentos con su perrita Galleta— con un trabajo artístico cada vez más exigente.
A sus 14 años, con una infancia que se nota disfrutada y una carrera que no deja de crecer, Lara Campos encarna una idea poco habitual: se puede ser niña y artista al mismo tiempo, sin que ninguna de las dos facetas le reste brillo a la otra.