Supergirl llega rota, furiosa y con sed de justicia: el renacer más audaz del DCU
La nueva Supergirl de James Gunn se aleja de todo lo conocido: Kara Zor-El llega cargada de traumas y dolor cósmico. Te contamos por qué este vuelo es distinto y qué películas maratonear antes del estreno.
Kara Zor-El regresa al cine, pero no es la primita sonriente que todos recuerdan. La nueva entrega de Supergirl, dirigida por Craig Gillespie y escrita por Ana Nogueira, se despega a toda velocidad de la imagen clásica de la heroína para internarse en un territorio incómodo, oscuro y profundamente humano. Y lo hace respaldada por una decisión creativa que ya sacudió a fans y críticos: basarse directamente en la miniserie Supergirl: Woman of Tomorrow de Tom King y Bilquis Evely, una de las historias más elogiadas del personaje.
Una heroína forjada en el lado más amargo del cosmos
La trama sigue a una Kara de 23 años que no fue criada en Smallville ni abrazada por los Kent. Ella creció en un fragmento a la deriva de Krypton, viendo morir uno a uno a todos los que amaba. Mientras su primo Superman (David Corenswet) aprendió a ser luz gracias a una familia humana, ella cargó con un duelo silencioso y una rabia contenida durante años. Ese contraste es el corazón emocional del filme.
El personaje lo interpreta Milly Alcock, revelación de La casa del dragón, quien asume el reto de construir una versión de Kara endurecida, melancólica y feroz, pero también capaz de una compasión inesperada. No es una superheroína al uso: es alguien que busca la redención en medio de su propio dolor.
Una road movie cósmica con aroma a venganza
El verdadero motor de la historia es el viaje. Kara, acompañada por la joven alienígena Ruthye (Eve Ridley), se lanza a una persecución implacable para dar caza a Krem de las Colinas Amarillas, interpretado por Matthias Schoenaerts. Este villano es responsable de una pérdida devastadora para Ruthye, y la dupla convierte la misión en una cruzada de venganza, honor y justicia que cruza planetas, culturas y cicatrices emocionales.
Las cinco películas que debes ver antes del estreno
- Guardianes de la Galaxia (trilogía). La firma de James Gunn para Marvel cimentó un modelo de antihéroes rotas viajando por el cosmos con humor ácido y momentos desgarradores. Si te enganchó el tono, aquí empezó todo.
- Logan (2017). Hugh Jackman como Wolverine cansado del mundo, herido y dispuesto a una última misión. La exploración del trauma y la vejez heroica conecta directo con esta Kara.
- Mad Max: Fury Road (2015). Persecución visualmente apocalíptica, con una Furiosa que roba cada escena. La estética y el ritmo de Supergirl beben de su espíritu.
- El quinto elemento (1997). Una heroína peculiar, extravagante y con corazón, navegando un universo desbordado. La mezcla de extravagancia y ternura pega con el nuevo tono.
- The Suicide Squad (2021). Otra muestra del James Gunn más desatado: antihéroes disfuncionales, humor negro y mucha sangre. El ADN creativo es el mismo.
El segundo pilar del DCU que James Gunn necesita
Superman del año pasado abrió la nueva etapa del Universo DC con un pie firme en la esperanza. Ahora, Supergirl asume un riesgo mayor: recordarnos que la luz también nace cuando se ha caminado por la oscuridad. Si la cinta mantiene la coherencia con Woman of Tomorrow y con el instinto narrativo de Gunn, podríamos estar ante la pieza que consolide al nuevo DCU como algo genuinamente propio.
El despegue está programado. Solo falta saber si el público se sube al viaje.